La Toxina Botulínica (botox) es un adyuvante de gran utilidad en el manejo de los pacientes con secuelas de parálisis facial. Su uso ha ido incrementando en los últimos años debido a su facilidad en cuanto a la aplicación y a los buenos resultados que se han observado en casos seleccionados, sobretodo para corregir asimetrías leves tanto en tercio superior como en tercio medio e inferior,
En otras circunstancias, se utilizan para el manejo de sincinecias, dependiendo el grado y severidad de las mismas, ya sea como monoterapia o en combinación con terapia física o procedimientos quirúrgicos.
A pesar de no ser el tratamiento único en los casos severos o moderados, la toxina botulínica (botox) es usada como coadyuvante con excelentes resultados estéticos y funcionales.